El dinero que el país tomó prestado para hacer presa Monte Grande no alcanzará

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El cálculo aritmético de Olmedo Caba indica que con el financiamiento que se aprobó solo se concluye entre el 90 y el 95% de la presa.
El funcionario del INDRHI calcula que, sumado al conjunto de obras complementarias, en vez de US$249.8 millones, se llevará casi US$500 millones; hay que buscar recursos

El dinero que se calculó para la construcción de la presa Monte Grande parece que no alcanzará y todo indica que para concluirla, cosa que podría ocurrir a final de 2022, habrá que buscar más recursos.

Para esa obra, cuyo contrato se firmó en 2009, pero concretamente comenzó su construcción en 2018, se aprobó y obtuvo un financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (con sede en Honduras) por U$249.8 millones. Los cálculos realizados ayer por el director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) Olmedo Caba, y dos de sus técnicos indican que Monte Grande acabará requiriendo de unos 500 millones de dólares, con sus obras complementarias.

El proyecto, en general, se ha ido moviendo de un gobierno a otro, sin que ninguno lo concluyera del todo. Del financiamiento para Monte Grande se ha ejecutado alrededor de US$150 millones. El proyecto lleva un nivel de desarrollo de entre 55 y 60%, informó Caba ayer.

Tiene cinco componentes, de los cuales el primero se concluyó (la rehabilitación y complementación de la presa Sabana Yegua) con una inversión de US$89 millones. Monte Grande posee un segundo componente, que es la construcción de los sistemas de riego para las provincias Bahoruco e Independencia. Otro contempla establecer un poblado para alojar a las familias de varias comunidades que serían afectadas por el lago de la presa. Y un siguiente componente tiene que ver con las obras de mitigación de la cuenca baja. Entre las comunidades incluidas para el traslado figuran Monte Grande, que está a un kilómetro y medio -aguas abajo- del punto donde estará la presa; Los Güiros, y El Salto. El componente del “centro poblado” lleva un avance del 90%, dijo Olmedo Caba en la entrevista.

Espera que en cinco meses se puedan mudar las personas a los lugares donde se ubicaron las 394 viviendas.

El proyecto Monte Grande contempla una parte de generación eléctrica, que iniciará en los próximos meses. “Esa parte tiene que ver con los canales margen izquierda y derecha. En uno de ellos se colocará una turbina de generación de unos 18 megas”, explicó Olmedo Caba.

Monte Grande es un eje importante en el que la nueva administración que encabeza Caba ha fijado el foco. Pero no es el único. El director del INDRHI asegura que está muy empeñado en que puedan iniciarse grandes proyectos, como el de la presa de Alto Yuna, la de Maguaca, la de Ámina, iniciar el proyecto Aglipo III (de riego en el Bajo Yuna), en retomar y concluir la presa de Guaigüí y en retomar el proyecto Azua II, con un cronograma bien definido. El revestimiento del canal Las Guáranas, provincia Duarte, también está entre sus planes. Ese trabajo impactará de manera positiva, tomando en cuenta que el canal pasa –adicionalmente- por el municipio Pimentel.

Caba, que es originario de San Francisco de Macorís, dijo que tiene la vista puesta en fortalecer el manejo institucional del organismo y en dar curso a la formulación del Plan de Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Hídricos. Para ese plan al que hace referencia se está haciendo la licitación para seleccionar una empresa que ayude al INDRHI en la formulación.
En una entrevista especial para elCaribe, el funcionario público explicó que hay una serie de proyectos intermedios y de pequeñas y medianas obras, fundamentales para el desarrollo del país. “Me gustaría, por ejemplo, dejar resuelto el problema del drenaje de la parte sur del Valle de Azua y estamos haciendo un importante trabajo en Nagua en unos muros llamados contramarea”, dijo Olmedo Caba, respondiendo a preguntas formuladas por Osvaldo Santana, director del diario.

“Son obras vistas como pequeñas, pero de gran importancia”, agregó, observado atentamente por tres de sus funcionarios, que le acompañaron a la cita. Ellos son: Raúl Pérez, director de Planificación y Desarrollo Hídrico; Fausto Colón, coordinador de Gestión de Riesgo, y Solange de la Cruz, directora de Comunicaciones. Raúl tiene 32 años de labor en el INDRHI y Fausto 36. El director de la institución los define como dos técnicos calificados.

Por parte del periódico también participaron en el diálogo Héctor Linares, subdirector, y Héctor Marte Pérez, jefe de Redacción de Apertura. Sobre la relación con las Juntas de Regantes, Olmedo Caba asegura que es muy armoniosa. Las Juntas de Regantes son instituciones diseñadas para mejorar las funciones de aquellos hombres que se encargaban de distribuir el agua de riego entre propietarios de fincas, denominados en el pasado como “cabo de agua”, que a menudo eran el centro de pleitos entre parceleros.

El INDRHI tiene poco más de 100 mil usuarios (dueños de parcelas, propiedades u otros) a los que sirve agua para riego a través de sus sistemas. Agua que es subsidiada. No es raro que eso sea así.

Según las informaciones que tiene el director del INDRHI, en todo el mundo a menudo los sistemas de riego sirven agua sin recibir paga por ello, porque se trata de crear las condiciones para la producción de alimentos y el sostén de la seguridad alimentaria. “Los Gobiernos están comprometidos a crear las condiciones para que les lleguen los alimentos a la gente, con calidad y a buenos precios. De ahí el compromiso que tenemos nosotros por vía del INDRHI”, apuntó.

Héctor Marte Pérez, Héctor Linares, Osvaldo Santana, Olmedo Caba (director del INDRHI), Fausto Colón y Raúl Pérez, en elCaribe.

Los planes en carpeta y la forma de financiamiento

Olmedo Caba fue designado en el INDRHI el 16 de agosto de 2020. Rememoró que cuando tomó el timón de la institución definió una agenda de trabajo de limpieza de canales, porque éstos lo requerían. En la conversación citó tantos proyectos de los que hay en carpeta, que el director de elCaribe le preguntó si hay dinero para todos. “En ese aspecto, hay un equipo económico del Gobierno que estudia varias opciones y nosotros vemos la parte técnica junto a ellos. El Presidente ha sido reiterativo buscando alianzas público-privada y está la modalidad del fideicomiso y el financiamiento de la banca tradicional”, respondió.

El INDRHI tiene un presupuesto asignado RD$5,200 millones (incluye la parte de crédito externo).

Ley de Aguas: el ejemplo de un proyecto dormido

Según la aritmética del director del INDRHI, con el financiamiento que le fue aprobado al gobierno pasado, por U$249.8 millones, solo se concluye entre el 90 y 95% de la presa. “Faltaría completar algo; alrededor de 40 o 50 millones de dólares para terminar. Si se incluyen las obras complementarias, los canales y la turbina de generación, el monto es mayor. Hay que destacar que el banco (el Centroamericano) ha estado en disposición de hacer un nuevo financiamiento y estamos trabajando en esa parte”, indicó.

Olmedo Caba ha sido legislador y conoce el proceso que ha vivido en el Congreso el Proyecto de Ley de Aguas, sin que se haya logrado contar con esa normativa que demanda el país. Desde su punto de vista, en la próxima legislatura, luego del 27 de febrero, el proyecto finalmente será aprobado. “Son de las cosas que uno no se explica; fuimos de las personas que hicieron hincapié para que ese proyecto caminara. Entendemos que el Gobierno pasado (del Partido de la Liberación Dominicana) no tuvo interés en que se aprobara ese proyecto. Para el presidente Luis Abinader y para el Gabinete del Agua ese es un punto número uno”, expuso.

Aseguró que se está trabajando a nivel de Gabinete en ese proyecto. “Incluso, recuerdo que el Senado lo aprobó el pasado año, yo estaba en la Cámara de Diputados, y se llevó a la Cámara de Diputados, pero prácticamente fue en los últimos días, a punto de terminar la legislatura”, rememoró.