Historia de un joven dominicano

4

Juan Guiliani Cury
Esta es la historia de un joven dominicano de clase media considerado un genio en las matemáticas y quien hoy trabaja en la mundialmente firma tecnológica y digital Google. Este talentoso joven estudió con un esfuerzo tesonero de su familia especialmente de su madre en el Colegio de formación académica bilingüe New Horizon, de esta capital. Sus habilidades naturales para el dominio de estas ciencias exactas eran del todo conocidas por el alumnado y profesores de esa entidad de enseñanza privada al punto tal que era llamado a resolver los problemas matemáticos de sus compañeros. Toribio un engendro de la llamada ciencias exactas, al terminar su bachillerato quería continuar su carrera en el exterior y decidió aplicar a algunas de las más prestigiosas universidades de los Estados Unidos, entre ellas, el no menos acreditado Instituto Tecnológico de Massachusetts (mejor conocido como MIT por sus siglas en inglés) Toribio fue aceptado por el MIT para empezar su carrera de grado, cosa que no pudo materializar porque su madre no quiso que se alejara del país e irse al mundialmente reconocido instituto académico de estudios superiores. Decidió estudiar en Intec sus estudios de grado y terminado éstos, trabajó en el país en una empresa público- privada especializada en datos de marcaje y rastreo balístico. En esa empresa estuvo un tiempo hasta que obtuvo una beca del gobierno dominicano a través del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mesyt) institución que ha becado miles de jóvenes para realizar estudios superiores en centros de excelencias académicas del exterior y también en universidades dominicanas. Toribio realizó el salto a otra Universidad esta vez en el Reino Unido, donde terminó una maestría en matemáticas. Pero Toribio, pensó que en el país las oportunidades son muy limitadas para desarrollar sus conocimientos y contar con buena remuneración en concordancia a su preparación. Cuentan que este joven sometió desde Inglaterra una aplicación de trabajo a la corporación norteamericana Google y probar suerte allí. Al no recibir respuesta inmediata de dicha Corporación, regresó al país ya que sostenerse en ese país sin trabajo momentáneo le era costoso. Su aplicación por fortuna fue seguida por Google que descubrió por su currículu vitae la capacidad sobresaliente del joven dominicano, siendo localizado en su país natal la República Dominicana. Hoy ese novel quisqueyano trabaja en Google en Europa, empresa icono de la más avanzada tecnología global. ¿Podría haber Carlos Toribio triunfar y poner sus conocimientos y destrezas a favor del desarrollo nacional que tanto lo necesita? Como Carlos Toribio y muchos otros miles de jóvenes dominicanos que han decidido empacar sus maletas e irse a trabajar a otros países del mundo en busca de oportunidades que le brinden seguridad, buenos salarios, y sobretodo, desarrollarse profesional y socialmente aunque sea en tierras extranjeras. Eso sí en nuestro medio local, personas así no “califican” para ser tomados en cuenta en los tristemente llamados departamentos de “recursos humanos”, que son una especie de cotos privilegiados para beneficio de amigos y relacionados incubados en instituciones públicas y privadas. ¡Carlos Toribio está ahora en Google, fuera de su patria, pero siendo un orgullo dominicano en tierras lejanas!