Me lo dijo Adela

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Luis Rosario
Te presento a Adela: coqueta, atractiva, conquistadora, parlanchina y con deseos inaguantables de encontrar seguidores en la radio, televisión, periódicos, Facebook, Twitter, Instagram y en todos los enredos sociales; perdón, quise decir en todas las redes sociales.

Adela se ha empoderado tan profundamente de la ideología de género que a veces aparece vestida de mujer o de hombre, mutando con todo desparpajo de una a otro. Últimamente Adela está muy activa y ha globalizado su radio de acción; dondequiera aparece ese bellaco personaje.

Al inicio de los años ochenta escribí un artículo, cuyo título era exactamente el mismo del de hoy: “Me lo dijo Adela” (¡wauuu, ha llovido mucho!). Le robé ese título al conocido chachachá de Otilio Portal. Hoy escribo una segunda versión de lo que en ese entonces publiqué.

Ese artículo de los ochenta lamentablemente se me ha extraviado y estoy pensando dar una recompensa a quien me lo devuelva, en formato físico o digital. Tal vez me decida incluso a contratar agentes de Interpol, a ver si lo encuentran.

Recuerdo que al Padre Aurelio Lazo, quien estuvo por mucho tiempo al frente de la Parroquia Espíritu Santo de Villacón, le gustó tanto aquel artículo que siempre que nos encontrábamos me saludaba diciendo: “Me lo dijo Adela”.

Qué sé yo quién fue Adela, ni me interesa. De seguro fue un nombre inventado por el autor de ese chachachá, para responder a la pregunta: “¿Quién te lo dijo, nene?” La cuestión es que el chachachá “Me lo dijo Adela” se ha vuelto viral y quien no acostumbra a bailarlo, si se descuida, en cualquier momento puede encontrarse moviendo los pies y la cintura como el más fogoso bailarín.

Al oír todas las cosas que Adela dice, “facetoface” y a través de los distintos medios escritos o electrónicos, especialmente en las redes sociales, uno debería concluir que todo el mundo se ha contagiado y que ya no escapa nadie a los enredos de este travieso personaje. Ni los muertos se salvan.

Dos cosas te invito a pedirle al Señor: primero, no caer en la boca de Adela, pues es capaz de destruir la buena fama de cualquiera. Y segundo, que si en algo aprendiste a bailar el chachachá de referencia, te ayude a desaprender, pues no es bueno hacerle daño a nadie ni que ninguna persona pueda afirmar, señalando a tu persona: “Me lo dijo Adela”

Al fin de cuentas Adela es también una pobre infeliz y tiene tela en cantidad por donde cortarle. Así que,en cualquier momento, podría caer ella misma en la soga que preparó para otros; ya que nadie está libre de pecado para tirar la primera piedra; ni Adela tampoco.