Anneris desconfiaba de joyas vendía su asesino

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Santo Domingo
El Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) está a pocos metros de distancia de la Joyería Suárez, donde Henry Daniel Lorenzo Ortiz duró aproximadamente 13 minutos el pasado jueves esperando el momento justo en que la seguridad del lugar se moviera, para robar y asesinar a Anneris Peña Pérez, empleada del negocio.

Ambos se conocían desde hace un par de meses. Él iba frecuentemente a venderle joyas que luego serían fundidas, pero ella desconfiaba del joven de 21 años, según explica el propietario de la joyería. “Le decía: ‘oye tente mucho cuidado con las prendas que me estés trayendo aquí que no quiero problemas con la Policía’. Y él decía: ‘No, tú sabes eso es una cosita que uno lo compra en los puntos de droga’ ”, expresó el dueño del local, Yovanny Suárez.

Anneris Peña Reyes, de 40 años, fue asesinada en la joyería ubicada en la calle El Conde, de la Ciudad Colonial, el 14 de junio, un hecho que ha conmocionado a la sociedad dominicana.

Henry estudió la situación
“Ahí fue el error, porque cuando el tipo venía y vendía su chin de oro, ella se iba por el callejón y buscaba dinero. Entonces parece que él vio eso varias veces, el cuartico encerradito; así fue que él estudió la situación”, dijo Suárez a reporteros de LISTÍN DIARIO.

Ahora, después de cinco días del asesinato, la propiedad continúa cerrada, sin fecha específica de apertura. Suárez dijo que no está de ánimos para reabrirla, pero que el próximo sábado hará en el negocio una actividad en memoria de la víctima.

“Ahora mismo esta tienda no se va a abrir; se va a arreglar el jueves o el viernes, se va a limpiar bien y se va a poner bonita, pero no hay ánimos de abrir la tienda por ahora”, expresó.

Un crimen planificado
Suárez, cabizbajo, manifestó que está seguro que la acción ejecutada por Lorenzo Ortiz fue planeada, ya que conocía todos los movimientos de los guardias de seguridad e incluso trató de ocultarse en varias ocasiones del lente de la cámara.

“Él fue a fusilarla, porque él sabía que si no la mataba y se iba, pues la muchacha iba a vocear automáticamente. El problema fue el cuartico ese, ese cuartico se va a cerrar, porque si ese cuartico no está ahí cualquier persona pasa y se da cuenta de lo que pasa”, expresó.

Suárez indicó que el dinero y las joyas robadas no eran de él, sino de un socio que también tenía una caja fuerte en el negocio, a lo que agregó que desconoce la cantidad de efectivo y joyas que logró sustraer Henry Lorenzo, asesino confeso de la mujer de 40 años que dejó a tres hijos en la orfandad.

La llave del cuartito
“Ella no tenía llave de la caja fuerte mía, porque ella era una empleada de él (otro propietario del negocio)”.

Según la Policía, al acusado se le ocupó RD$60,000 y joyas, cuando se le detuvo en el hotel Génesis, en Higüey, provincia La Altagracia, donde se estaba escondiendo, a pesar de que había comprado 15,000 pesos en vestuarios en una boutique de Los Guarícanos, sector donde residía.

La Policía Nacional dijo ayer que el móvil del crimen había sido la intención del robo y que por esas acciones era que se le iba a someter a la justicia.

El principal acusado del asesinato dijo a los agentes policiales que mató a la mujer porque ella lo reconoció y podía delatarlo.